El 10 de abril de 1912 en el puerto de Southampton, Arthur Callahan y su hija Elizabeth embarcan en el Titanic. Únete a ellos en un viaje que no podrás olvidar. Juntos navegarán hasta Estados Unidos con la idea de reencontrarse con su esposa y su madre, Kasidy Callahan, quien llegó hace unos meses a Nueva York huyendo de las insalubres y precarias condiciones de trabajo en las fábricas de Inglaterra. En Estados Unidos, Mrs. Callahan ha intentado allanar el difícil camino a su familia para comenzar una nueva vida. 

Descubre cómo es el viaje de Arthur y Elizabeth en el Titanic con un billete de tercera clase, el único pasaje que han podido comprar con sus escasos recursos. Comienza un viaje donde el destino y la suerte tendrán más peso de lo que nunca hubieran imaginado… Un viaje que no podrán olvidar el resto de sus vidas. 

EL ESPÍRITU NAVIERO DE LA ÉPOCA

Las consecuencias de las guerras napoleónicas en Europa fueron desastrosas. En el siglo XIX la miseria asolaba todo el continente europeo, obligando a millones de personas a huir de sus países y buscar oportunidades en Estados Unidos, la nueva tierra prometida. Al no haber buques exclusivamente para el tráfico de pasajeros, la gran demanda de barcos para cruzar el Atlántico llevó a las grandes navieras a buscar nuevas fórmulas. 

Solo a partir de 1839 empiezan a construirse buques dedicados exclusivamente al transporte de personas. Se establecieron tres tarifas diferentes de billetes: primera, segunda y tercera clase. Las compañías navieras empezaron a disputarse las rutas y los barcos empiezan a crecer en tamaño, lujo y velocidad. Sin embargo, este aumento del tamaño de los barcos no se correspondía con la rentabilidad, ya que las personas más adineradas solo viajaban en determinadas épocas del año. 

El resto del tiempo, los barcos hacían su servicio principalmente con emigrantes de tercera clase. 

Al no cubrir los gastos, surgió la necesidad de acrecentar aún más el tamaño de los buques de pasajeros. 

 

LA WHITE STAR LINE

A finales del siglo XIX, solo existían dos compañías con los mejores barcos y servicios en los desplazamientos, la Cunard Line y la White Star Line, cuyos barcos eran construidos en los astilleros Harland and Wolff de Belfast.

Cunard Line botó en 1906 dos nuevos buques: el Mauretania y el Lusitania, equipados con un sistema de turbinas de vapor que les daba una velocidad de unos 25-26 nudos (casi 50 km/h), convirtiéndolos en los transatlánticos más rápidos del mundo. 

Su entrada en servicio fue un duro golpe para la White Star Line. J. Bruce Ismay, hijo del fundador original, aceptó el reto y propuso en marzo de 1907 construir una nueva serie de buques que superaran a los de sus competidores en tamaño, lujo y velocidad. Serían tres barcos idénticos de la misma clase, Olympic Series Liners, que recibirían los nombres de Olympic, Titanic y Gigantic. 

El primero de los tres buques, el Olympic, entró en servicio en 1911. Poco después, tras más de 3 años de construcción con más de 15.000 carpinteros e ingenieros, el Titanic estuvo listo para zarpar en abril de 1912. El coste total fue de 7’5 millones de dólares (200 millones de dólares de hoy). A pesar de los cambios y los avances técnicos, el Titanic llegó a alcanzar una velocidad máxima de 24 nudos (44,5 km/h). 

¿CÓMO ERA VIAJAR EN EL TITANIC?

A principios del siglo XX las diferencias entre las clases sociales eran muy grandes. Literalmente, los ricos eran extremadamente ricos y los pobres muy pobres. La relación entre ambos estratos sociales era nula en la vida diaria… salvo en el Titanic, en donde ricos y pobres compartían el mismo espacio, un trasatlántico. 

El billete más barato de primera clase costaba el equivalente a unos 12.000 euros de hoy. Por los camarotes más lujosos, los pasajeros de primera podían llegar a pagar el equivalente a unos 40.000 euros en un viaje que venía a durar solamente cinco días. 

Aparte de los lujosos camarotes, en primera clase había un total de 14 grandes estancias. Salones para damas y de fumadores para los caballeros, el enorme comedor, el Café Veranda, vestíbulos, grandes escaleras, la piscina, los baños turcos, la cancha de squash, el gimnasio, etc. También se jugaba mucho al póker. A bordo siempre había tahúres, jugadores profesionales que intentaban desplumar a los caballeros. 

Otra de las grandes atracciones que el Titanic ofrecía era el Restaurant a la Carte. Se trataba de un lujosísimo restaurante, registrado por el señor Luigi Gatti, un conocido chef que ofrecía exquisitos platos a precios astronómicos. 

Para los más jóvenes y también para los pasajeros solteros, la gran diversión a bordo del Titanic y de todos los trasatlánticos, era el flirteo. De noche, los pasillos de los camarotes de primera eran recorridos por sigilosas sombras que se pasaban de unos camarotes a otros en busca de placer y diversión. Una buena propina a los camareros y serenos aseguraba su silencio. 

Segunda y tercera clase era donde viajaban los pasajeros más pobres, los emigrantes. Las familias de los emigrantes eran muy numerosas. Viajaban en camarotes muy modestos de cuatro, seis o incluso ocho literas con un sencillo lavabo para poder asearse sin necesidad de salir a los aseos comunes. Seguramente todo un lujo del que no disponían en las casas que dejaban atrás. 

Los camarotes de tercera en el Titanic eran iguales que los de segunda clase en otros barcos más pequeños. El precio de un billete de esta categoría estaría entre los 300 y los 700 euros de hoy. Para una familia de varios miembros el comprar estos billetes, cuyo valor total equivalía al salario de uno o más años del padre de familia, suponía un tremendo sacrificio. Debían pasar años ahorrando, teniendo incluso que vender sus escasas pertenencias o sus modestas viviendas. Emigrar era una incierta y a veces dolorosa experiencia. Antes de embarcar, la mayoría de las familias emigrantes se solían fotografiar con sus padres y abuelos, ya que sabían que quizá nunca más volverían a verse. 

En tercera clase las dependencias estaban equipadas con unos enormes comedores comunes con extensas mesas en las que se compartía la comida servida a bordo. La hora de los almuerzos era el mejor momento para los pasajeros. Una oportunidad no sólo para conocerse sino también para degustar también platos que nunca habían degustado. Muchos campesinos comían por primera vez pescado y, al contrario, muchos pescadores comían por primera vez carne. 

Había también a bordo del Titanic un espartano salón común que tenía una cantina y un espacio para fumadores. 

Coberta de segona classe del Titanic.

LOS NIÑOS DEL TITANIC

En la primera clase tenemos que imaginarnos un espacio rodeado de todo tipo de suntuosidades que les permitiera seguir familiarizados con el lujo de sus propias casas. Los niños y niñas llevaban a sus institutrices que se encargaban de vestirlos con ricos trajes a la última moda, cuidando siempre de que su comportamiento fuera acorde con su clase social. 

Aún así, la vida de los niños y niñas no debía de ser muy entretenida al estar limitados por el espacio del trasatlántico, aun así, disfrutaban de largos paseos por las cubiertas del barco en los momentos de ocio que había entre las cuantiosas comidas, meriendas o aperitivos que se colocaban en el calendario con el fin de rellenar las largas horas de viaje. Familiarizados con la música por las clases privadas que recibían en sus casas, debemos entender que asistían con interés a los diferentes conciertos que se celebraban en el Titanic. 

Los niños de primera viajaban con algunos de sus juguetes, todos ellos carísimos e inalcanzables para los críos de tercera clase. 

Las niñas siempre llevaban encima muñecas de porcelana, mientras que ellos usaban juguetes de hojalata o los entonces de moda y carísimos muñecos de plomo. 

El Titanic para los niños de tercera clase era una delicia. Comían caliente varias veces al día y dulces a los que no estaban acostumbrados. 

También era la manera más sencilla de conocer a otros niños de distintos países europeos o incluso de Turquía o China. A pesar del desconocimiento del idioma se hacían amigos y jugaban al fútbol con balones de trapo en las cubiertas de proa y popa. 

Las niñas de tercera clase jugaban a la comba y también con muñecas de trapo y madera, tal vez no tan bonitas como las de primera clase, pero eran igual de divertidas. 

Els orfes del Titanic, Edmond i Michael Navratil (Lolo i Momo). Es creu que viatjaven segrestats pel seu pare per llevar-li'ls a sa mare. Eren francesos. El pare va morir en el naufragi.
La família Hart. Benjamin H art (va morir en el naufr agi), la seua 􀏐illa E va Miriam Hart i la seua dona Esther. Eva va viure fins no f a molts anys i va treballar com a jut gessa.

El menú que se sirvió el día de la tragedia. Fue rescatado por uno de los pasajeros que consiguió escapar a bordo de uno de los botes salvavidas. 

Pasajeros ejercitándose. El gimnasio del Titanic era uno más de los lujos y amenidades que podían disfrutarse a bordo del legendario buque. 

El menú que es va servir el dia de la tragèdia. Va ser rescatat per un dels passatgers que va aconseguir escapar a bord d’un dels bots salvavides.

Víctor Peñasco y Castellana (24) y su esposa María Josefa Pérez de Soto (22) embarcaron en el Titanic la noche del 10 de abril de 1912 en el puerto francés de Cherburgo y lo hicieron en primera clase.

Estaban recién casados y disfrutaban de su luna de miel. Pepita, como era conocida entre sus amigos, viajaba en compañía de Fermina Oliva, su doncella. 

Víctor Peñasco y Castellana, el jove milionari espanyol que, novençà, viatjava en primera classe i gaudia de la lluna de mel.
La seua esposa Pepita Pérez de Soto
En companyia de Pepita viatjava, també en primera classe, la seua donzella i persona de con􀏐iança, F ermina Oliva. Els Peñasco pertanyien a una de les famílies més adinerades de Madrid.

En segunda clase iban cinco españoles que se salvaron milagrosamente del naufragio. Julián Padró y Manent (26) era un hostelero de Barcelona que quería probar fortuna en Cuba, donde tenía una empresa de transportes. 

Viajaba con su novia Florentina Durá y Moré (30) y la hermana de esta, Asunción (27).

L’home de l’esquerra que apareix en esta foto és el català Emili Pallàs, que va resultar ferit en abandonar el Titanic. Va tornar a Espanya després del naufragi.

Encarnación Reynaldo (31), de Marbella, se dedicaba al servicio doméstico. Había trabajado en Inglaterra y hablaba inglés. 

Se casó en Estados Unidos y nunca regresó a España.

Servando Ovies Rodríguez, pasajero español de primera clase. Nacido en Avilés, residía en La Habana y era el gerente del establecimiento conocido como El Palacio de Cristal. 

Servando Ovies Rodríguez (36) nació en Avilés (Asturias) y pertenecía a una familia de la burguesía local muy relacionada con los negocios de la emigración cubana.  

Se embarcó solo en la cabina D-43, iba de viaje de negocios.

Servando era gerente y socio de la empresa conocida como El Palacio de Cristal, ubicada en La Habana. 

Había estado en Europa comprando mercancías y decidió regresar a La Habana vía Nueva York, probablemente para cargar en Cherburgo los productos que había adquirido en París. La imagen expuesta en la vitrina fue tomada en París unos días antes de embarcar en el Titanic. 

Perdió la vida en el naufragio y su cuerpo fue recuperado del mar y enterrado en Halifax (Canadá). Sin embargo, pronto saltó el escándalo, tanto en Canadá como en España, debido a la sospecha de que la familia había comprado un cadáver para hacerlo pasar por Ovies y evitar problemas legales con la herencia. 

Servando Ovies y R odríguez, passatger espanyol de primera classe. Nascut a Avilés, residia a l'Havana i era el gerent de l'establiment conegut com El Palacio de Cristal.

Emilio Pallás y Castelló (29), barcelonés, era socio de Padró en sus negocios de hostelería.

Resultó gravemente herido en el naufragio, pero regresó sano y salvo a España. 

El matrimoni format per Julià Padró i Florentina Duran, tots dos passatgers de segona classe i relacionats amb Emili Pallàs.
Van tindre sort amb els negocis a Cuba, encara que sembla que amb l'arribada de la revolució ho van perdre tot.

Juan Monrós Soler (20) de nacionalidad francesa, aunque de origen español (nació en Barcelona), trabajó como camarero en el Titanic en el Restaurante a la Carte de primera clase. Perdió la vida en el naufragio. Nunca regresó a España. 

Porta tostadas de plata de primera clase del RMS Olympic Platería 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Elkington & Co. fue la empresa encargada de crear esta platería para el servicio de primera y segunda clase.
En primera clase se utilizaba el diseño “reed and star” (caña y estrella), en referencia al logotipo de la White Star Line.

Jarra lechera de primera clase del RMS Olympic Platería 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Esta jarra de plata de Elkington & Co. se utilizaba durante el desayuno y la hora del té en el comedor y la sala de recepción de la cubierta D, así como en el salón.

Lista de pasajeros de la White Star Line 1922

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Durante la época eduardiana, los viajes transatlánticos no se tomaban a la ligera. Cada clase contaba con una lista de pasajeros en la que figuraban todos los viajeros, incluidos ayudas de cámara y doncellas.
También incluían los nombres de los principales miembros de la tripulación e información útil sobre los pasajeros.

Cuchara de plata de ley conmemorativa del RMS Homeric Platería 1913

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Los viajes transatlánticos eran muy populares a comienzos del siglo XX.
Una parte importante de los ingresos y la publicidad de la compañía procedía de la barbería a bordo y de la venta de recuerdos como cucharas o pequeñas tazas de plata, banderas, folletos y postales.

Cubiertos de primera clase de Elkington & Co. Platería 1911–1934

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Las comidas se tomaban muy en serio durante la época eduardiana y solían constar de entre cuatro y diez platos, cada uno con su cubierto específico:
Tenedor de primera clase
Tenedor de postre de primera clase
Tenedor para sardinas
Tenedor para ostras
Cucharilla de té
Cuchillo y tenedor para fruta

Azucarero dispensador de primera clase del RMS Olympic Platería 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Este dispensador de azúcar de Elkington & Co. se utilizaba únicamente para el desayuno en el comedor de la cubierta D. En el menú se incluía fruta fresca y se colocaba un dispensador en cada mesa.

Libro Cecilia, Vol. V, de Frances Burney, perteneciente a la Sra. Eleanor Elkins Widener Hacia 1782

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Los Widener, la Sra. Eleanor Elkins y el Sr. George Widener, regresaban de una gira europea junto a su hijo mayor, Harry, recién graduado en Harvard. Pertenecían a una de las familias más prominentes de Filadelfia y residían en Lynnewood Hall, en Elkins Park.
El Sr. Widener y su hijo Harry fallecieron cuando el Titanic se hundió. Tras la tragedia, la Sra. Widener mandó construir la Biblioteca Conmemorativa Harry Elkins Widener en la Universidad de Harvard en memoria de su hijo.
En octubre de 1915 contrajo matrimonio con el Dr. Alexander Hamilton Rice, fundador y director del Instituto de Exploración Geográfica de Harvard. Este libro pertenecía a “Miramar”, la residencia de verano de los Widener en Newport.

Fuente de servir de primera clase de Stonier & Co. Porcelana 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
La White Star Line encargó a Stonier & Co., de Liverpool, la producción de la vajilla de porcelana.
Este diseño, denominado Gothic Arch (Arco Gótico), se utilizaba en el comedor de la cubierta D. Esta pieza, pintada a mano y con ribetes dorados, es un ejemplo de la atención al detalle y lujo a bordo.

Bandeja de servicio del restaurante À la Carte de primera clase Platería 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Esta bandeja de plata de 1911, fabricada por Goldsmiths & Silversmiths Company de 112 Regent Street, se utilizaba en el restaurante del RMS Olympic, situado en la cubierta B.
El restaurante no estaba incluido en el pasaje y era muy popular entre los pasajeros más adinerados.

Folleto “The Ship Magnificent” del RMS Olympic 1918

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Los folletos eran la mejor forma de publicidad en aquella época y se distribuían en las oficinas de la White Star Line o podían adquirirse como recuerdo en la barbería del barco.
Este ejemplo, de finales de la década de 1910, utiliza imágenes para mostrar el lujo a bordo en primera y segunda clase..

Chocolatera para sirope de primera clase Platería 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Esta pieza de plata de Elkington & Co. se utilizaba en las áreas de primera clase para servir café o chocolate después del almuerzo en la sala de recepción, en el Café Veranda, o para el sirope durante el desayuno en el comedor principal.

Fuente de servir de primera clase Platería 1911–1920

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
En el comedor de primera clase cada plato tenía su propia presentación y una fuente específica para servirlo. Este platillo redondo de Elkington & Co., con el modelo Reed and Star, era utilizado en el comedor principal de la cubierta D.

Plato de postre “Wisteria” de primera clase Porcelana 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Una de las piezas más icónicas y reconocibles de la White Star Line. Fabricado por Stonier & Co. de Liverpool, recibe el nombre Wisteria debido a la decoración con ramos de flores de glicinia.
Muchos de estos platos fueron recuperados del lugar del naufragio, aunque los detalles pintados a mano se desvanecieron con el tiempo debido a los efectos del océano.

Penjador de fusta de la White Star Line 1911-1934

COL·LECCIÓ PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
La White Star Line cuidava cada detall, fins i tot els penjadors portaven el nom de la companyia naviliera.
En aquella època era habitual viatjar amb una gran quantitat d’equipatge, ja que cada moment del dia requeria un abillament diferent.
En primera classe, era costum que els passatgers adinerats viatjaren amb ajudants de cambra i donzelles que els assistien per a mantindre el seu refinat estil de vida.

Percha de madera de la White Star Line

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
La White Star Line cuidaba cada detalle, incluso las perchas llevaban el nombre de la compañía naviera.
En aquella época era habitual viajar con una gran cantidad de equipaje, ya que cada momento del día requería un atuendo diferente. En primera clase era costumbre que los pasajeros adinerados viajaran con ayudas de cámara y doncellas que les asistían para mantener su refinado estilo de vida.

Postal del SS Celtic Hacia 1904

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Antes de la botadura del Titanic y el Olympic, la White Star Line operaba una flota de cuatro barcos conocida como los “Big Four”. El Celtic era uno de ellos. Esta postal, enviada en 1904, ofrece una visión de la vida a bordo.

Azulejo de Villeroy & Boch Cerámica 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Las áreas comunes del barco, como los baños o los espacios de la tripulación, estaban revestidas con azulejos de cerámica.
La White Star Line encargó a Villeroy & Boch la creación de varias de sus piezas de diseño. El fabricante alemán, reconocido mundialmente desde 1748 en Audun-le-Tiche, convirtió su artesanía y atención al detalle en un socio ideal para el equipamiento de los lujosos transatlánticos de la época.

Obra de Ken Marschall, White Star Line, Titanic 1912 1997

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Ken Marschall, nacido en 1950, es un reconocido artista marítimo célebre por sus minuciosas y atmosféricas pinturas de históricos transatlánticos, especialmente del RMS Titanic. Sus obras combinan magistralmente la visión artística con el rigor histórico, dando vida a la grandeza y la tragedia de los viajes marítimos de comienzos del siglo XX. Las pinturas de Marschall se han convertido en representaciones visuales de referencia de barcos como el Titanic, el Olympic y el Lusitania. Su experiencia fue solicitada para importantes proyectos cinematográficos y documentales, incluido Titanic (1997) de James Cameron, donde su arte y conocimientos desempeñaron un papel clave en la recreación de los interiores y exteriores del barco. A través de su obra, Marschall ha moldeado la manera en que generaciones enteras imaginan la historia marítima.
Esta impresión numerada y firmada presenta una lámpara de araña de primera clase, dibujada a mano en lápiz por Ken Marschall. En el lado derecho aparece la firma de Millvina Dean, pasajera de tercera clase que fue la persona más joven a bordo del Titanic, con tan solo nueve semanas de edad. También fue la última superviviente viva de la tragedia, falleciendo el 31 de mayo de 2009 a los 97 años.

Carta del RMS Canopic en la papelería de la White Star Line 1924

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Uno de los pasatiempos habituales durante una travesía oceánica era ponerse al día con la correspondencia. Los salones del barco ofrecían papelería con monograma y logotipo de la naviera, permitiendo a los pasajeros escribir tantas cartas como deseasen.
Este ejemplo describe una gran tormenta sucedida durante la travesía.

Menú de primera clase del SS Cedric Hacia 1909

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
El SS Cedric, uno de los “Big Four”, operaba en la ruta Liverpool–Nueva York y realizaba cruceros por el Mediterráneo durante la temporada de invierno. Botado en 1902, este buque de 21.000 toneladas permaneció en servicio hasta 1931, cuando fue retirado y desguazado.

Postal “Hands across the seas” del SS Oceanic Seda 1899–1914

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
El SS Oceanic marcó un punto de inflexión para la White Star Line, ganando reconocimiento por su impresionante tamaño y su lujoso diseño.
Botado en 1899, permaneció en servicio hasta 1914, cuando encalló en unas rocas cerca de las islas Shetland, en Escocia.
Muchos de los pasajeros del Titanic tenían originalmente pasaje en el Oceanic y fueron transferidos debido a la huelga de carbón que afectó al transporte transatlántico en ese momento.

Recorte firmado de Edwina McKenzie, pasajera de segunda clase 1982

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
La señorita Edwina “Winnie” Troutt (27 años), posteriormente Sra. McKenzie, nacida en julio de 1884 en Bath, era pasajera de segunda clase y viajaba para visitar a una tía en Massachusetts. La Sra. McKenzie falleció en 1984 a la edad de 100 años.

Menú de primera clase del SS Baltic Junio de 1912

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Botado en 1903, el SS Baltic fue uno de los “Big Four” que cubrían la ruta Liverpool–Nueva York. Durante el desastre del Titanic, el Baltic recibió la señal de socorro por telégrafo, pero se encontraba demasiado lejos para llegar a tiempo al lugar.
Este menú data de tan solo dos meses después de la tragedia. El Baltic permaneció en servicio hasta 1934, cuando fue retirado y desguazado.

Platillo y taza de café (demitasse) con monograma de primera clase Porcelana 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Este delicado juego de café de 1911 es un raro ejemplo producido por Stonier & Co. que presenta el monograma de la White Star Line en lugar de la bandera triangular (burgee) más comúnmente utilizada.
Su refinado diseño y su distintiva identidad visual resaltan la atención al detalle y la exclusividad asociadas al servicio de primera clase a bordo de los buques de la compañía.

Libro A Journey in Other Worlds de John Jacob Astor Primera edición, 1894

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
John Jacob Astor IV era el hombre más rico a bordo del Titanic, miembro de la prominente familia Astor de Nueva York. Nacido en 1763 en Waldorf, Alemania, emigró a Estados Unidos en 1794.
En el momento del viaje, Astor regresaba a casa tras una prolongada luna de miel en Egipto y Francia junto a su joven esposa, Madeleine, de 19 años, que estaba encinta. Viajaban acompañados por un ayuda de cámara, una doncella, una enfermera y su perro, un Airedale Terrier llamado Kitty.
Astor también fue militar, escritor, inventor y deportista. Su cuerpo fue posteriormente recuperado e identificado gracias a las iniciales bordadas en el monograma de su ropa y a su reloj de bolsillo de oro.

Plato y cubertería enmarcados Porcelana y platería 1996

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Utillería usada en la película Titanic (1997).
Muchos de los accesorios utilizados en la película fueron vendidos después del rodaje a través de un catálogo de la empresa J. Peterman Company.
Este plato y cubiertos se utilizaron en las escenas de la cena de primera clase.

Plafón de luz de la gran escalinata Resina 1996

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Utilizado en la película Titanic (1997).
La base de esta lámpara se utilizó en el vestíbulo de la gran escalinata de primera clase y también podía verse en los camarotes de primera clase.
La pieza fue modelada a partir de una lámpara original del RMS Olympic, perteneciente a la colección personal del artista marítimo Ken Marschall.

Percha del camarote B-54 1996

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Utilizada en la película Titanic (1997).
Esta percha de madera es un ejemplo perfecto de la atención al detalle y la exhaustiva investigación llevada a cabo por el departamento artístico de la película. Puede verse en varias ocasiones en el armario del Cal Hockley a lo largo del film.

Juego de tocador de Rose Platería y carey 1923

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Este juego de tocador de 1923, procedente de Birmingham, puede verse sobre el tocador de Rose en escenas tanto de la joven Rose de 17 años como de la Rose anciana cuando dice: «El reflejo ha cambiado un poco».
Su presencia funciona como un paralelismo visual entre el paso del tiempo y la naturaleza efímera de la belleza, tanto del personaje como del propio barco 84 años después del hundimiento.
Este jarrón floral de estilo Art Nouveau también puede verse sobre el tocador de Rose.

Joc de tocador de Rose Argenteria i acer 1923

COL-LECIÓ PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Este joc de tocador de 1923 procedeix de Birmingham i pot veure’s sobre el tocador de Rose en escenes tant de la jove Rose de 17 anys com de la Rose anciana.
La seua presència funciona com un paral·lelisme visual entre el pas del temps i la naturalesa efímera de la bellesa.

Etiquetas de equipaje enmarcadas y billete de tercera clase de Jack 1996

Durante el rodaje, solo se construyó un lado del barco para reducir los costes de producción. Para la escena del embarque en Southampton, la imagen fue invertida para crear la ilusión del lado opuesto del buque.
Como resultado, el texto visible de las etiquetas de equipaje hasta la señalización fue impreso al revés. En posproducción, las imágenes se voltearon para que aparecieran correctamente en pantalla.

Número de camarote enmarcado del Titanic Resina 1996

Usado en la película Titanic (1997).
Cada puerta de camarote a bordo del Titanic presentaba un número identificativo. Estos pueden verse en la suite de Rose y Cal durante la película.
Este ejemplo, E-70, corresponde a la misma cubierta donde más tarde Jack fue esposado durante la secuencia del hundimiento.

La mesa del comedor Porcelana, cristalería y platería 1996

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Usado en la película Titanic (1997).
El diseño de porcelana Wisteria fue recreado meticulosamente por una empresa mexicana durante la producción de la película en 1996.
Cada detalle fue fielmente reproducido para igualar los originales de 1912. La cristalería presenta la bandera (burgee) de la White Star Line grabada al ácido, como si estuviéramos cenando en 1912.
La cubertería de plata fiel al modelo usado en pantalla es conocida como “Dubarry”, originalmente de Londres.

El restaurante À la Carte Platería 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
El Titanic y el Olympic fueron los primeros barcos del mundo en contar con un restaurante À la Carte, símbolo de lujo e innovación.
Situado en la cubierta B, estaba dirigido por el restaurador italiano Luigi Gatti y ofrecía un ambiente más íntimo y refinado que el comedor principal.
Entre sus piezas destacaban:
Lavamanos (Finger Bowl) – utilizado para enjuagarse los dedos antes de pasar al siguiente plato.
Cuchillo de pescado – diseñado específicamente para platos delicados de pescado.
Frutero de plata – ofrecía una variedad de fruta fresca como elemento decorativo durante la comida.

Porcellana del restaurant À la Carte Porcellana 1911–1934

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Goldsmiths & Silversmiths Company y Stonier & Co. fueron responsables de producir la porcelana para la White Star Line.
El diseño exclusivo se inspiraba en el estilo Luis XVI específicamente para su uso a bordo.
En 2012, con motivo del centenario del hundimiento, Royal Crown Derby reeditó el diseño en una producción limitada bajo el nombre Titanic.
La noche del 14 de abril, el Sr. Isidor Straus ofreció una cena en honor al capitán Smith en el restaurante À la Carte, servicio que sería utilizado en lo que se convertiría en la última cena del Titanic.

Diana cazadora, Artemisa o Diana de Versalles – Ferdinand Barbedienne Bronce 1880

COL-LECIÓ PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
La fascinación y simbolismo de esta figura pastoral existen desde el mundo antiguo.
Descubierta en Italia entre Nemi y Tivoli a finales de 1550, la escultura original fue entregada a Francia por el papa Pablo IV y convertida en pieza central del Château de Fontainebleau y posteriormente del Louvre.
Los salones de primera clase del Olympic y del Titanic incluían reproducciones de esta escultura, símbolo de elegancia clásica.
En 1986, Robert Ballard encontró la estatua caída sobre el fondo del océano, como si esperara ser hallada.

LA ÚLTIMA CANCIÓN DE LA ORQUESTA

En esta evocadora experiencia de realidad virtual, rendimos homenaje a los músicos que viajaban a bordo del Titanic. 

Embarcaron en Southampton y viajaron en el barco como pasajeros de segunda clase.  

Hasta la noche del hundimiento, los músicos actuaron en dos grupos separados: un quinteto formado por Percy Taylor, John Woodward, Fred Clarke y John Hume, dirigido por el violinista y director oficial de la banda, Wallace Hartley, que ofrecía conciertos a la hora del té, después de la cena y durante los servicios religiosos dominicales; y un trío de violín, violonchelo y piano formado por Georges Krins, Roger Bricoux y Theodore Brailey que tocaba en el restaurante À La Carte y en el Café Parisien. 

Después de que el Titanic chocara con el iceberg y comenzara a hundirse, Hartley y sus compañeros de la banda comenzaron a tocar para ayudar a mantener la calma entre los pasajeros mientras la tripulación cargaba los botes salvavidas. Muchos de los supervivientes dijeron que Hartley y la banda continuaron tocando hasta el último momento. 

Según algunas fuentes, la última melodía que tocaron fue el himno «Nearer, My God, to Thee», aunque otras fuentes sugieren que fue «Songe d’Automne» (también conocida simplemente como «Autumn»).  

Un pasajero de segunda clase dijo:

«Se hicieron muchas cosas valientes esa noche, pero ninguna fue más valiente que la de aquellos hombres que tocaron minuto tras minuto mientras el barco se hundía silenciosamente en el mar. La música que tocaron fue su propio réquiem inmortal y su derecho a ser recordados en los anales de la fama eterna». 

Todos los músicos fallecieron en el naufragio.  

Toda la música que escucharás en esta exposición ha sido creada especialmente por el compositor holandés René Merkelbach y su equipo.  

La banda sonora completa ha sido grabada con una orquesta sinfónica de 50 músicos y está disponible en Spotify e iTunes.  

Para esta experiencia de realidad virtual, René ha creado una nueva composición a partir de las piezas que tocaron el último día. 

Este viaje musical digital te hará sentir parte de la historia y, gracias a la recreación inmersiva de vídeo y sonido, revivirás las emociones de los músicos y los pasajeros. 

René Merkelbach

05:30 Arthur (Narrando con un tono de esperanza mezclado con algo de ansiedad): 
«Todo el mundo está hablando del Titanic, por eso tanta gente, cada cual, con sus propios sueños y esperanzas, se embarca con nosotros. Para mí, es la promesa de un nuevo comienzo en Estados Unidos (hace una pausa, una sonrisa cruza su rostro).  ¿Y quién está más emocionada que nadie? ¿Quién lleva días sin dormir? Mi hija, Elisabeth, por supuesto. Pronto se reunirá con su madre. Somos afortunados, realmente bendecidos, por formar parte de este viaje. En tercera clase, sí… pero es el primer paso hacia un futuro mejor. Por fin conseguimos ahorrar lo suficiente para reunirnos con mi esposa, Cassidy, en Nueva York.» 

 

05:47 Elisabeth (Con los ojos brillantes, llena de anticipación): 
«Papá dice que en unos días volveré a ver a mamá. ¡Por fin! La echo tanto de menos… Hace más de un año que se fue a Nueva York para recibir su tratamiento. Ha estado tanto tiempo esperando que estemos juntos otra vez. No puedo esperar más…» 

 

08:01 (Arthur murmura mientras lee el periódico; Elisabeth mira a su alrededor, inquieta): 


Elisabeth (traviesa, susurrando para sí misma): «Llevo horas encerrada aquí… es tan aburrido. Debe de haber sitios más interesantes en este barco… (mira a su padre, que está absorto en su periódico) Hmm… Papá está distraído… 

¡Ahora es el momento perfecto!» 


(Se escabulle en silencio. Arthur levanta la vista y se da cuenta de que Elisabeth ya no está). 

 

08:48 Arthur (suspira con una mezcla de frustración y diversión): 
«¿Elisabeth? ¿Dónde estás? Otra vez no… Siempre explorando, esta pequeña aventurera…» 

 

09:14 Arthur (cada vez más preocupado): 

«¿Dónde se habrá metido esta pillina ahora? No habrá ido al pasillo de segunda clase… ¿o sí?» 

 

09:28 Elisabeth (con los ojos abiertos de par en par al ver unos prismáticos): 
«¡Hala, prismáticos! ¡Todo se ve tan grande con ellos!» 

 

10:08 Arthur (nervioso, mientras se mueve por el barco): 
«No podemos andar por estas zonas. Si el capitán nos pilla… Esta es la veranda de segunda clase. ¡Nos van a llamar la atención!» 

 

10:26 Elisabeth (sonriendo, saluda amablemente a la gente mientras camina): 
«¡Buenas tardes!» (Camina un poco más y exclama con deleite) «¡Oh, qué patio tan bonito, tiene tantas plantas!» 

 

10:46 Elisabeth (arrugando la nariz con desagrado): 

«Uf, no me gusta este sitio. Es el salón de fumadores.» 

 

10:54 Elisabeth (estornuda fuerte): 

«¡Aaaachís!» 

 

11:02 Elisabeth (tose, parece incómoda): 

«Aquí hay demasiado humo, me voy.» 

 

11:30 Arthur (alarmado, apresurándose): 

«Oh, no… Este salón es de primera clase. Si entra ahí… se va a llevar una buena bronca.» 

 

12:27 Arthur (aliviado, al encontrar a Elisabeth): 

«¡Menos mal que te he encontrado! ¿Dónde te habías metido? ¡Te he buscado por todo el barco! Me tenías muy preocupado.» 

 

Elisabeth (con auténtico remordimiento, luego entusiasmo): 

«Lo siento, papá… (su tono cambia y se ilumina) ¡Pero este barco es increíble! Cada sala es más bonita que la anterior. ¡Podría explorarlo durante días! ¡Deberías venir conmigo!» 


(Arthur se ríe, divertido por la inocencia y curiosidad de su hija). 



EN LA GRAN ESCALERA MIENTRAS EL BARCO EMPIEZA A HUNDIRSE: 

 

Arthur (con urgencia, con miedo en la voz): 
«¡Rápido, agárrate de mi mano! ¡No la sueltes, pase lo que pase!» 

 

Elisabeth (temblando, con la voz temblorosa): 
«¡Papá, tengo miedo!» 

 

21:44 Arthur (tratando de mantener la calma, tranquilizándola): 
«No te preocupes, cariño. El Carpathia está de camino para rescatarnos.» 

 

Elisabeth (esperanzada pero insegura): 
«¿Nos llevará a Nueva York… con mamá?» 

 

Arthur (asintiendo, forzando una sonrisa): 
«Sí, sí, la veremos pronto. No te preocupes… todo irá bien.» 

 

Elisabeth (mirando a su alrededor, preocupada): 

«¿Y… los demás pasajeros? Hace mucho frío… y no parece haber suficientes botes para todos…» 

 

Arthur (pausa, su voz titubea ligeramente mientras intenta consolarla): 

«No te preocupes, cariño… (duda) Ellos… encontrarán la manera. Estoy seguro de ello… (sabe que intenta convencerse a sí mismo).» 

 

22:14 Arthur (reflexivo, con un tono sombrío): 

«Tuvimos tanta suerte… De estar juntos en Nueva York al fin. Pero no todos tuvieron la misma suerte. No importaba si eras de primera clase, segunda o tercera… Al final, todos éramos pasajeros del Titanic.» 

FRENTE AL ICEBERG

FRENTE AL ICEBERG DESDE EL PUNTO DE VISTA TÉCNICO NAÚTICO, LA ACTUACIÓN DE MURDOCH FUE IMPECABLE

Presuntamente, el iceberg fue avistado a unos 700 metros. Dada la escasa visibilidad de esa noche del 14 al 15 de abril de 1912, parece poco probable. Seguramente se vio mucho después.

Las primeras personas que lo vieron fueron dos serviolas (vigías). Ya tuvieran o no prismáticos, el tenerlos no hubiera arreglado nada, ya que no había luna y la visibilidad era muy escasa.

Una vez avistado el iceberg, hicieron sonar la campana. Después telefonearon al puente de mando, donde el primer oficial William McMaster Murdoch dio tres órdenes: Todo a estribor / Máquina atrás toda / Cierren puertas estancas.

Desde el punto de vista técnico náutico, la actuación de Murdoch fue impecable.

Suponiendo que la velocidad del Titanic era de 20 nudos (37 km/h) y asumiendo que el iceberg se avistó a unos 700 metros, debió transcurrir aproximadamente 1 minuto y 7 segundos hasta la colisión:

  • 0 a 5 segundos: Se avista y se identifica el iceberg.
  • 5 a 10 segundos: Se informa al puente de mando.
  • 10-15 segundos: Se dan las órdenes ya mencionadas.
  • 15-20 segundos. Se recibe en la sala de máquinas la orden de atrás toda y comienza la maniobra de invertir la marcha. Hay que parar la turbina Parson e invertir la marcha en ambas máquinas alternativas laterales.
  • 15 segundos–1 minuto 7 segundos. El Titanic comienza a caer a babor muy despacio al principio y con algo más de rapidez al final. Los testigos (timonel y serviolas) declararon en las investigaciones que el buque cayó a babor dos cuartas de rumbo aproximadamente (22,5 grados).
  • 1 minuto 7 segundos después del avistamiento se produce la colisión. 

En conclusión, y a la vista de todos estos datos, ninguna maniobra hubiera sido de utilidad en estas circunstancias. Lo único efectivo es que el barco hubiera navegado a menor velocidad.

 

EL HUNDIMIENTO

En los diez primeros minutos tras la colisión, el daño parecía haber afectado solo a los seis primeros compartimentos estancos. Sin embargo, la realidad era muy distinta. Pasados esos diez minutos, el agua había alcanzado un nivel de 14 pies como mínimo (algo más de 4 metros) en los cinco primeros compartimentos estancos. El nivel de agua fue subiendo, extendiéndose lentamente por todo el buque.

Poco después de la media noche, los espacios inundados del Titanic cercanos al punto de colisión con el iceberg ya eran numerosos. Pronto se vieron afectados por el agua los camarotes de los fogoneros, de los marineros y de tercera clase, así como varias de las cubiertas.

En el resto del buque no había penetración de agua. Todas las puertas estancas a popa de los compartimentos dañados fueron abiertas.

El Titanic se rompe en dos:

La proa del Titanic continuó hundiéndose hasta que el barco alcanzó una inclinación de entre 29 y 45 grados.

El barco sobresalía del agua por la segunda chimenea. Todas las luces estaban encendidas.

Cuando el barco alcanzó esta posición, la zona de la sala de máquinas estaba fuera del agua. Debido al peso de la maquinaria y que, precisamente, esta se situaba en una línea de debilidad estructural, al estar menos compartimentada, todo el esfuerzo de corte y los momentos flectores se concentraron en esa zona. 

Finalmente, el barco se partió en dos, quedando la sección de popa a flote mientras que la de proa se hundió rápidamente.

La pequeña sección de popa giró 180 grados en el agua y se hundió manteniendo un ángulo de 90 grados. Eran las 2:20 de la madrugada. El plan original era equipar el Titanic con 64 botes salvavidas, pero con el fin de dejar más espacio a los pasajeros en cubierta, ese número se redujo primero a 32 y, más tarde, a 20.

 

Frederick Fleet, supervivent del Titanic. Va ser el vigilant que va albirar l'iceberg. Va continuar treballant en la mar, però va caure en depressió i es va suïcidar al gener de 1965, dues setmanes després de la mort de la seua dona.
L'iceberg que va afonar el Titanic. Fotogra􀏐ia presa des del Prinz Adalbert el 16 d'abril de 1912. Es podien vore restes de pintura roja al llarg d'un dels seus laterals per la refregada del casc del vaixell.
L'iceberg que va afonar el Titanic. Fotogra􀏐ia presa des del Prinz Adalbert el 16 d'abril de 1912. Es podien vore restes de pintura roja al llarg d'un dels seus laterals per la refregada del casc del vaixell.

Escritorio de Thomas Andrews – camarote A-16 1996

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Usado en la película Titanic (1997), escena del iceberg.
Thomas Andrews, el constructor del Titanic, fue interpretado con gran fidelidad por el actor Victor Garber.
Esta parte de su escritorio, que aparece durante la dramática escena de la colisión con el iceberg, está ambientada con herramientas marítimas y de arquitectura junto con un plano del barco, simbolizando tanto su dedicación como la tragedia que estaba por venir.

Chaleco salvavidas 1996

COLECCIÓN PRIVADA JUAN CRUZ ERCORECA
Atrezzo utilitzat en la pel·lícula Titanic (1997).
Utillería usada en la película Titanic (1997). Se recrearon cientos de chalecos salvavidas para los extras en las escenas del hundimiento. Titanic es considerada una de las últimas grandes producciones de Hollywood realizadas a gran escala, destacada por su compromiso con la precisión histórica. Estos chalecos fueron diseñados para asemejarse lo más posible al modelo original de 1912 utilizado a bordo del barco.

LAS DIMENSIONES DEL TITANIC

INCLUSO HOY EN DÍA LAS DIMENSIONES DEL TITANIC SIGUEN SIENDO IMPRESIONANTES

  • Manga: 92 pies / 28 metros

  • 258 camarotes y salones de tercera clase 

  • 3 salones de segunda clase

  • 162 camarotes de segunda clase

  • Puntal hasta la cubierta de los botes: 64 pies / 19,5 metros

  • 16 botes salvavidas para un máximo de 962 personas 

  • 14 salones de primera clase

  • 422 camarotes de primera clase

  • Eslora: 882 pies / 269 metros

  • Eslora entre perpendiculares: 850 pies / 259 metros 

  • 4 botes plegables para 216 personas

  • Desplazamiento: 52.310 toneladas

  • Mamparos estancos: 15

  • Compartimentos estancos: 16

  • Dimensiones de las chimeneas: 72 x 24 pies / 21 x 7 metros

  • Consumo diario de carbón: 650 toneladas 

  • Registro bruto: 46.358 toneladas

  • 258 camarotes y salones de tripulación de tercera clase

  • 105 camarotes y salones de tripulación

  • Calado máximo: 34,5 pies / 10,5 metros

EL TITANIC DESPUÉS DEL 15 DE ABRIL

EL VAPOR BREMEN, EL SÁBADO 20 DE ABRIL, AFIRMA: “AVISTAMOS RESTOS DE NAUFRAGIO Y CADÁVERES”

Aunque los restos del Titanic fueron descubiertos por el oceanógrafo Robert Ballard en 1985 a 3.800 m de profundidad al norte del Atlántico, pocas horas después de su hundimiento salieron a la superficie miles de objetos y cuerpos de muchas personas que habían perdido la vida en la catástrofe.

El testimonio de algunas de las embarcaciones que se acercaron al rescate o que, tiempo después, deambulaban por la zona es estremecedor. El mismo lunes 15 de abril de 1912, el vapor California señala: “Vemos varios botes vacíos, planchas flotando, sillas de cubierta y chalecos salvavidas”. Dos días después, el miércoles 17, ya con más información sobre lo sucedido, el vapor Prinzess Irene dio un aviso de rescate en el que se comunicaba: “Interceptado mensaje de un vapor sin identificar en el que se afirma que se ha avistado un iceberg a 50 millas (92 km) del lugar del hundimiento, en el cual había amontonados más de una docena de hombres con chalecos salvavidas”.

A medida que pasaban los días, las esperanzas de encontrar supervivientes en las gélidas aguas del océano iban disminuyendo. Así, el vapor Bremen, el sábado día 20 de abril, afirma: “Avistamos restos de naufragio y cadáveres”.

Los restos empezaban a extenderse por el norte del Atlántico, arrastrados por el agua. El vapor Cestrian, el lunes día 22, una semana después de la catástrofe, señala observar en una amplia extensión: “Accesorios de cubierta, ropa de cama, salvavidas y sillas.”

Casi dos semanas después, el viernes 3 de mayo, el vapor Minia observa: “Trozos de la gran escalera de primera clase, la mayor parte de los restos procede de zonas bajo cubierta. Debe haberse producido una terrible explosión y algunas partes del panelado de cubierta aparecen rotas en pequeños trozos”.

Ni siquiera las personas que tuvieron la fortuna de conseguir un lugar en los botes salvavidas pudieron contarlo. El vapor Oceanic casi un mes después, el lunes 13 de mayo, afirma haber descubierto un “Bote salvavidas con tres cadáveres a 47°01 ́N y 42°29 ́W”.

Los restos siguieron apareciendo. En diciembre de 1913, dieciocho meses después del naufragio, el vapor Port Kingston of Elder recupera un bote salvavidas plegable en las Bermudas a casi 2.000 millas náuticas del lugar del hundimiento, unos 3.700 km.

Ulleres d’un dels passatgers recuperades del derelicte.
Rèplica moderna de la campana nàutica del Titanic gravada amb el nom del navili i l'any de la seua botadura.
Violí de Wallace Hartley, director d'una de les orquestres del Titanic. Es va recuperar entre les restes del naufragi.
Gandula de fusta del Titanic dissenyada per a la coberta exterior de primera classe.
Pintura de l'artista malagueny Juan José Zarzalejo Castellano (1997), que rememora el moment de l'enfonsament del Titanic des de la distància.

FETS, DESCOBRIMENTS I DADES QUE CONVERTEIXEN LA LLEGENDA DEL TITANIC EN UN EPISODI ESPECIALMENT SINGULAR

1

Les restes del Titanic es troben a quasi quatre quilòmetres de profunditat en el fons de l’Atlàntic Nord.

2

Les restes del Titanic són devorades per uns bacteris anomenats halomonas titanicae, que provoquen que tota la superfície del derelicte es cobrisca d’estalactites o caramells de metall digerit per estos bacteris.

3

L’acció d’estos bacteris provocarà la desintegració de les restes del Titanic en els pròxims vint-i-cinc anys.

4

Els submarins d’investigació que baixen a visitar les restes del TItanic estan causant danys més greus al derelicte que els causats pels bacteris. La coberta (terra) del derelicte del Titanic està completament foradada pels submarins d’investigació.

5

Les restes del Titanic estan dividides en diverses parts separades per centenars de metres.

6

Els interiors de les restes del Titanic es troben en molt millor estat que els exteriors del derelicte. En algunes cabines encara es poden vore els llits, rellotges i altres objectes de decoració.

7

En les restes del Titanic no es poden vore els danys causats per l’iceberg perquè estan enterrats en el fang del fons marí.

8

Els treballadors de les drassanes que van construir el Titanic guanyaven una mitjana de dues lliures setmanals. Treballaven cinc dies a la setmana, de 7:50 a 17:30 més mitja jornada els dissabtes.

9

Entre els passatgers hi havia un assassí. Es tractava d’un fogoner que havia estat a la presó per l’assassinat de la seua esposa.

10

La secció de popa del derelicte va implosionar en ser esclafada per la pressió, ja que no es va omplir d’aigua durant l’enfonsament. Eixa és la raó per la qual el seu estat de conservació és molt pitjor que el de la proa.

11

Els Estats Units ha prohibit la comercialització d’objectes procedents del Titanic.

12

Les dues suites de luxe a bord tenien la seua pròpia coberta de passeig de quinze metres. Les suites constaven de cinc habitacions: dos dormitoris, dos vestidors i un bany.

13

Va transcórrer un minut i set segons entre l’avís del guaita Frederick Fleet i la col·lisió amb l’iceberg.

14

Les restes del Titanic estan protegides per la UNESCO, l’organització de les Nacions Unides per a l’Educació, la Ciència i la Cultura.

IN MEMORIAM

In honour of those who sailed aboard, andin memory of those who were lost to the sea.

Los comisarios de la exposición han realizado un gran esfuerzo para garantizar que la siguiente relación de pasajeros sea lo más rigurosa posible; no obstante, pueden existir algunas diferencias debido a errores o incoherencias en los archivos históricos.

MUERTOS Y SUPERVIVIENTES

UNA HISTORIA DE DISCRIMINACIÓN

Después de aquella tragedia la noche del 14 al 15 de abril de 1912, la prensa estuvo hablando sobre el Titanic durante meses. La opinión pública conocía perfectamente las maravillas de su hermano gemelo, el Olympic, que llevaba ya un año en servicio y del Titanic se decía que en muchos aspectos iba a superarlo, a pesar de que prácticamente eran idénticos. Las anunciadas expectativas y el mito de la insumergibilidad del buque saltaron en mil pedazos ante el horror que escondían las cifras de muertos, recogidas en las conclusiones de la investigación que llevó a cabo el Senado de los Estados Unidos: de los 2.223 pasajeros y tripulantes, 1.517 murieron.

Las cifras hablan por sí solas: de las 899 personas de la tripulación, 685 perecieron.

En lo que a pasajeros se refiere, las cifras fueron aún más dramáticas y dan una idea de la discriminación (deliberada o no) sufrida por los pasajeros de tercera clase:

MITOS Y LEYENDAS DEL TITANIC

¿ES CIERTO QUE SE PREDIJO EL HUNDIMIENTO DEL TITANIC? ¿FUE EL TITANIC OBJETO DE LA MALDICIÓN DE UNA MOMIA EGIPCIA?

Muchos son los mitos y leyendas acerca del Titanic y su naufragio. Y, de alguna manera, tienen su trasfondo de verdad, lo que las convierte en leyendas, al menos, inquietantes.

¿Es cierto que se predijo el hundimiento del Titanic? La respuesta es sí. En 1898, casi quince años antes del naufragio, se publicó la novela Futility, obra de un oscuro autor llamado Morgan Robertson. El libro relataba cómo el más grande y lujoso buque del mundo, el Titan, se hundía en su viaje inaugural de Nueva York a Liverpool tras chocar con un iceberg. La cantidad de coincidencias entre ambas historias es increíble.

¿Fue el Titanic objeto de la maldición de una momia egipcia?

Esta historia nace de la imaginación de W.T. Stead, editor y periodista muy aficionado al ocultismo que viajaba en primera clase en el Titanic. En una de las veladas del viaje relató a sus compañeros de mesa, para tomarles el pelo, que a bordo del barco había una momia egipcia a la que se le atribuían poderes maléficos. Uno de los asistentes de aquella velada sobrevivió al naufragio y al llegar a tierra contó a los periodistas que el Titanic había sido víctima de la maldición de una momia.

La historia se convirtió en una leyenda urbana, pero tiene un trasfondo real. Se había pensado enviar a Nueva York en el Titanic la tapa de un ataúd (no una momia), la cual puede verse hoy en dia en la primera planta del Museo Británico (EA 22542) porque, en realidad, nunca salió de Londres.

¿Había tesoros a bordo del Titanic? No en el sentido clásico del concepto tesoro. Los dos objetos más valiosos que había a bordo del Titanic eran: un cuadro del pintor francés Blondel, titulado La Circassienne au bain, por el que se llegaron a reclamar 100.000 dólares, una verdadera fortuna; y un poemario enjoyado del poeta persa Omar Kayam, un libro titulado Rubaiyat.

Curiosamente, son los objetos del ajuar del barco recuperados del pecio los que se han convertido en verdaderos tesoros.

No hace mucho, por una tacita de café se llegaron a pagar 30.000 dólares.

Edició del Rubaiyat, que no es pot comparar amb la perduda en l'oceà, fabricada amb 1.050 pedres precioses, pa d'or i cuir.
Morgan Robertson, autor de la novel·la Futility, 1898.
Vaixella del Titanic. La fascinació que desperta el Titanic es veu reflectida en el col·leccionisme dels seus objectes recuperats.
Binoculars. Entre les múltiples teories sobre les causes de l'enfonsament es troba la possibilitat que no hi haguera binoculars en els llocs de vigilància del Titanic.
Taüt de sacerdotessa egípcia (1.000 a. C.) que havia d'haver anat en el Titanic… però no va pujar mai al vaixell.

METAVERS

  • No manipules directament les ulleres de VR. L’equip de sala t’ajudarà a col·locar-les i retirar-les del teu cap.
  • No intentes cruzar paredes. La luz roja advierte de la proximidad de un obstáculo real.
  • No corras, ni saltes durante la experiencia.
  • No empujes a los otros visitantes.
  • Mantén contigo tus pertinencias todo el tiempo.
  • Los menores de 12 años deberán ir acompañador por un adulto durante su experiencia.
  • Levanta la mano para que nuestro equipo de sala te ayude si experimentas uno de los siguientes casos:
  • Si sientes mareos o vértigo.
  • Si te sientes incómodo o desorientado.
  • Si tu pantalla se transforma al negro.
  • Si tienes cualquier otro problema técnico.

IMPORTANTE: No manipules directamente las gafas de VR. El equipo de sala te ayudará a colocarlas y retirarlas de tu cabeza.

METAVERSO

SUBMARINO 

Transmisión de radio: Nos encontramos al norte del Atlántico, a más de 600 kilómetros al sureste de la isla de Terranova, en Canadá. Debemos descender a casi 3.820 metros, al punto exacto donde se encontraron los restos del Titanic el 1 de septiembre de 1985. 

A ese lugar, no puede llegar el ser humano. Un lugar donde la oscuridad es absoluta y la presión del agua limita cualquier forma de vida de forma extraordinaria. 

Si el equipo fallara, cosa que os garantizo no va a suceder, la implosión del submarino por la presión del agua haría que todo se desintegrara en menos de 30 milisegundos.   

Esto es lo que desgraciadamente le sucedió al grupo de exploración que pereció en 2023. 

Pero, esperad, un momento. Guau… ¿Qué es esto? ¿Qué pasa? 

 

Parece como si nos estuviéramos sumergiendo en un misterioso agujero negro, en la inmensidad del océano. ¿De verdad? ¡Parece magia! 

 

RECEPCIÓN DE PRIMERA CLASE 

Padre: Hijo, ¿ves el reloj que hay ahí, en el rellano de la escalera? 

Hijo: Sí, papá. ¿Qué es? / ¿Y por qué tiene dos ángeles?  

Padre: Son el Honor y la Gloria coronando al Tiempo. 

(El niño se queda callado unos instantes, pensativo) 

Hijo: No lo entiendo, papá.

(El padre lanza una risa condescendiente y pone la mano en el hombro de su hijo antes de explicárselo). 

 

Padre: El Honor y la Gloria son una alegoría del Titanic. ¡Estamos en el barco más moderno del mundo! ¿Has visto el tamaño que tiene? ¡Y qué majestuosidad! Además, es uno de los más veloces. Nos espera una gran aventura, hijo. 

 

CAMAROTE DE PRIMERA CLASE 

Estamos con Ellen Bird (31 años), la asistenta de Miss Rosalie Ida Straus (63 años). Ellen está atendiendo a su señora antes de la cena. 

Mrs. Straus: Tenemos una cena importante esta noche, Ellen. Isidor me ha dicho que quiere impresionar a sus colegas. 

Ellen: En ese caso, señora Straus, no lo dude. El vestido rojo de seda con los lacitos turquesa es una apuesta segura. 

(La señora Straus lanza una risotada)

Mrs. Straus: ¿A quién voy a sorprender a mi edad…? —Reflexiona un instante y añade— ¿Ese no es el que me puse hace unas semanas para un acto benéfico de la Ópera de París? 

Ellen: Hágame caso, señora Straus. Nadie de los que hoy viajan en el Titanic estuvieron en aquel acto para verla. Creará la misma expectación. 

(La señora Straus hace una pausa para pensar y después de lanzar un suspiro responde)

Mrs. Straus: Tienes razón, como siempre, Ellen. Aunque… 

Ellen: Venga, no rechiste señora —dice la asistenta cortándola—. Ya verá cómo se quedan todos boquiabiertos. 

(La señora Strauss vuelve a reír halagada.) 

 

LA SALA MARCONI 

El Sr. Jacques Heath Futrelle (37 años) se acerca al mostrador del telegrafista con un papel en la mano para mandar un mensaje. 

Caballero: Mande este mensaje de inmediato: «Prepare mi vagón pullman privado para cuando llegue el Titanic a Nueva York».

Telegrafista: Por supuesto, señor Futrelle. Será un placer atenderle… «Prepare mi vag…» 

El muchacho no consigue acabar la frase y lanza un quejido de dolor al tiempo que se echa las manos a la cabeza separándose los auriculares de las orejas.

Caballero: ¿Sucede algo, joven? 

Telegrafista: No se preocupe, señor Futrelle. Es solo una pequeña descarga eléctrica. Estamos acostumbrados a ello. De vez en cuando, estos endiablados aparatos parecen enfadarse con nosotros… Lo envío ahora mismo. 

(Y retoma el trabajo) 

 

SALA DE MÁQUINAS 

El ruido ha de ser ensordecedor (con sus límites, claro). Los maquinistas tienen el rostro torcido por el exceso de ruido. Uno de los dos hombres se acerca al oído de su compañero. 

Maquinista 1: ¿A qué hora acaba tu turno? 

Maquinista 2: ¿Qué dices? —Dice el hombre parando su trabajo un instante para atender a su compañero. 

Maquinista 1: ¿Que a qué hora acaba tu turno? 

Maquinista 2: Ah… ¡Creo que aún me quedan un par de horas! 

Maquinista 1: Bueno, entonces me voy a la litera a descansar. Te veo luego en la cantina. 

El maquinista 2 se limita a asentir y a levantar la mano para despedirse. 



TERCERA CLASE 

Ambiente bullicioso y cargante. Voces en varios idiomas lanzando risotadas o gritos sin ningún pudor. Nos centramos en dos niños de unos 8 y 10 años. Solo habla uno de ellos con su madre, sentada entre los dos. Habla el de 10, principalmente. El de 8 solo grita unas palabras. 

 

Madre: No tendréis hambre ya ¿no? Acabáis de merendar. 

Niño: No puedo dejar de pensar en el postre de la cena de esta noche. 

Madre: ¿Qué es lo que te apetece comer? 

Niño: Me da igual, mamá. 

(La madre ríe y abraza a sus hijos con cariño)

Madre: Entonces seamos generosos y pidamos un enorme pastel de chocolate. 

Los dos niños al unísono: ¡Sí, mamá! 

 

Niño: ¡Un pastel de chocolate como el de ayer! 

 

CUBIERTA 

Víctor: Este viaje parece la culminación de nuestra luna de miel. 

Pepita: Bueno, aún tenemos que regresar a Madrid. 

Víctor: ¿De verdad quieres volver después de haber disfrutado de todo esto? 

Pepita: Echaría de menos a mis padres. 

Víctor: Podemos decirles que se vengan a Nueva York con nosotros. 

Pepita no contesta. Se aferra al brazo de su esposo y contempla el mar disfrutando del paisaje. 

 

CUBIERTA

Capitán: ¿No son unas vistas hermosas? Seguro que tú también querrías aprovechar esta oportunidad. ¿A que sí? Si caminas por aquí encontrarás la salida. ¿La ves? Allí te puedes quitar las gafas y… ¡podrás hacerte una foto de recuerdo en la siguiente sala!